Convirtiendo mareas y corrientes en electricidad

Minesto, una compañía sueca creada como un spinoff por trabajadores de la empresa aeroespacial Saab, ha diseñado lo que parece una especie de dron pintado de color amarillo brillante, pero que es en realidad una cometa submarina.

Anclada en el fondo marino con un cable y conectada a la red eléctrica de un país, la cometa, que mide unos doce metros de punta a punta de las alas y pesa unas 28 toneladas – en realidad, eso corresponde al modelo Dragon 12, aunque las hay más pequeñas – navega aprovechando las mareas y las corrientes marinas, flujos bastante constantes y muy predecibles, describiendo una trayectoria en forma de ocho o de infinito, lo que le permite mover su hélice y generar hasta unos 3.5 GWh de electricidad anuales. Un sistema de timones hace que cuando la marea cambia, el dispositivo simplemente flote hasta que, por sí mismo, vuelve a situarse en la nueva dirección.

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El diseño cabe entero en un contenedor estándar, lo que facilita su transporte. Se monta en tierra y es remolcado por una embarcación hasta su lugar de instalación, en donde se ancla y se conecta. Obviamente, es más efectivo en zonas con mareas y corrientes fuertes, como por ejemplo en las Islas Faroe, un archipiélago perteneciente a Dinamarca en el Atlántico Norte, entre Escocia e Islandia, fundamentalmente dependiente de la pesca y los cultivos marinos, en el que viven unas 55,000 personas. Entre las distintas islas tiene lugar la canalización de las corrientes mareales, lo que acelera significativamente el agua y, por lo tanto, aumenta la energía que pueden recolectar dispositivos como este. El diseño, no obstante, puede ajustarse para determinadas corrientes, mareas y zonas, lo que permite extraer más energía, haciendo que valga la pena explotar también flujos de marea más lentos.

El primer Dragon 12 se ha instalado allí, y el pasado viernes fue conectado a la red eléctrica local para comenzar a suministrar energía, dentro de un plan que pretende que las islas se abastezcan íntegramente de energías renovables en el año 2030. En ese plan, además del obvio protagonismo de la energía solar y eólica, estos aportes mareomotrices, bastante constantes y predecibles, pueden llegar a jugar un papel muy significativo, además de permitir equilibrar la red eléctrica y disminuir las necesidades de almacenamiento.

Necesitamos imperiosamente dejar de quemar cosas para producir energía. Ideas como esta son simplemente una pieza más en el puzzle, pero sin duda, una muestra de cómo aplicando la imaginación, pueden obtenerse resultados muy interesantes.

Por Admin

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